"Yo pinto con las formas".

 

 

Alexander Calder fue ante todo un tipo divertido, alegre, con sentido del humor y al que le fascinaba jugar. Unos rasgos que quedan patentes en cada una de sus obras: en sus móviles, en sus juguetes, en sus cuadros e incluso en los automóviles y aviones que decoró.

 

 

 

 

 

Crescent Moons - 1971

   

 

Red and Yellow Among Blacks - 1974

 

 

 

Homage to the Sun - 1973

   

 

La rose des vents - 1971

   

 

Mountains - 1971

   

 

 

 

El escultor estadounidense fue una figura fundamental, pionero de la escultura cinética, con la que aportó movimiento a objetos estáticos.

 

“Del mismo modo en que se pueden componer colores o formas, se pueden componer movimientos”. Alexander Calder

 

 

Calder continuó construyendo juguetes toda su vida pero a partir de la década de los treinta empezó a interesarse por un arte abstracto de formas y figuras geométricas adaptando algunos de los principios estilísticos de Joan Miró, Jean Arp y Piet Mondrian para desde ellos construir su propia identidad. Primero en la pintura, después en la búsqueda de una pintura abstracta en movimiento, en la escultura dando lugar a los móviles, la parte de su obra más reconocida.

 

 

 

 

 

“Sobre todo, el arte debería ser divertido”.